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Origen de las fábulas

 Del origen de las fábulas es un ensayo publicado en 1684 por el pensador y filósofo francés Bernardo le Bovier de Fontenelle. Fontenelle aplica, en El origen de las fábulas, el método comparativo de la religión para atribuir a la ignorancia de los primeros hombres, que debían recurrir a las divinidades superiores para explicar los hechos de los que ellos desconocían la causa, su creencia en lo sobrenatural. La fábula nació en Oriente, concretamente en la India, con un afán didáctico o de enseñanza para educar a los hijos de los nobles e infundir en ellos valores y virtudes que les ayudaran a convertirse en gobernantes. Debido a su intención, brevedad y fácil comprensión, estos relatos se difundieron por Oriente y llegaron a Europa gracias a viajeros navegantes. En Grecia fue Esopo quien retoma el género y crea sus fábulas en medio del intenso ambiente cultural griego. En Roma, Horacio y Fedro se inspiraron en Esopo para escribir sus textos morales. Posteriormente, en la Edad Media...

La liebre y la tortuga

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  La Liebre y la Tortuga Con arrogancia y soberbia, una liebre se burlaba constantemente de una tortuga por su lentitud. Un día, harta de las agresiones, la tortuga le propuso correr una carrera para ver cuál de las dos era más veloz. La liebre, entre risas, aceptó la propuesta. Finalmente llegó el día de la carrera y todos los animalitos del bosque se acercaron a la línea de partida para ver la competencia. Apenas se escuchó la señal, la liebre salió corriendo a toda prisa. Mientras que la tortuga, con su paso lento pero constante, avanzó por la pista, en la que su competidora no había dejado otro rastro que el polvo que levantaron sus ágiles patas al correr. Relajada y orgullosa por su desempeño, la liebre decidió tomar una siesta cuando le faltaba poco para llegar a la meta, pero ya daba por descontado que sería la ganadora. El problema fue que se quedó dormida. Cuando se despertó, exaltada, vio a lo lejos que la tortuga estaba a dos pasitos de la línea de llegada. Corrió con to...

La zorra y las uvas

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 FÁBULA DE LA ZORRA Y LAS UVAS Una zorra que dormía bajo una vid, se despertó hambrienta y, en seguida, vio un racimo de uvas muy tentador sobre su cabeza. Quiso alcanzarlo pero fue en vano: su pequeña estatura no se lo permitió. Trató de treparse al árbol, dio saltos, estiró sus patitas, hasta que se dio por vencida. Mientras se alejaba del árbol, resignada, vio que un pequeño pajarito había estado observándola y se sintió avergonzada. Rápidamente se acercó al ave y, enojada, le dijo: “Cuando salté, me di cuenta de que las uvas no estaban maduras. Mi paladar es muy exquisito. Si no, me las hubiera comido”. Y, dándole la espalda al pajarito, que no alcanzó ni siquiera a responderle, la zorra se alejó. Moraleja: No le eches la culpa a los demás por tus fracasos. Uno debe aprender a ser responsable de sus actos. Con mayor esfuerzo y dedicación, quizás la próxima vez, alcances tu meta. Fuente: https://www.ejemplos.co/fabulas-con-moraleja-para-ninos/#ixzz6dmSzkCe1